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TESTIMONIO
del
Hno. PEDRO SÁIZ SÁIZ, S.J.
en la Eucaristía por sus 60 años en la
Compañía de Jesús, realizada en Tacna
SESENTA AÑOS EN LA COMPAÑÍA DE JESÚS
11 de Septiembre, 1949 - 11 de Septiembre, 2009.
Hoy
celebramos el XXIII aniversario del Centro
Cristo Rey del Niño y Adolescente. También, la
festividad del Santísimo nombre de María, su
onomástico. Y mis sesenta años en la Compañía
de Jesús, de los cuales, cincuenta y nueve años,
los he pasado en el Perú. Permítanme
presentarles un testimonio de estos largos años,
que se han pasado muy rápido.
Muchas
veces me han preguntado, por qué me hice
jesuita, y hermano. La respuesta para Uds. y
para mí, tal vez la descubramos al final de
esta reflexión acerca de mi vocación. Las
circunstancias, personas y lugares en los que me
tocó vivir, aclaran algo, de cómo son los
caminos del Señor.
Pasé
mi infancia y parte de la adolescencia en
Motilla del Palancar, provincia de Cuenca, España.
Yo vivía enfrente de la iglesia. Mis ratos
libres los pasaba jugando en el patio de la
sacristía. Ayudaba como monaguillo, me
encantaba tocar las campanas para la misa, era
del coro, y con el párroco y coadjutor-vicario,
me llevaba muy bien; ambos eran amigos de mis
padres.
Un
día del mes de julio del año 1944, vino de
visita a la parroquia, un jesuita, el P. Luis Mª
Granda, que años después, vendría a trabajar
al Perú. El P. Granda, preguntó a D. Isidro,
el párroco, si había algún muchacho con
posible vocación para jesuita. El párroco le
dio mi nombre: Pedro, el hijo de Castor y
Ramona. Tienen una panadería, y viven enfrente
de la Iglesia. Éste fue mi primer contacto con
la Compañía de Jesús, a través del P. Luis Mª
Granda. Fui recibido en la Apostólica-internado
del Colegio jesuita de Areneros, Madrid.
En
el colegio, gracias al ambiente muy favorable,
fui descubriendo y gustando poco a poco, mi
vocación a la Compañía de Jesús. En los
diversos años, formé parte del coro, de la
Cruzada Eucarística, y de la Congregación
Mariana. Se vivía mucho la devoción a la
Virgen. Era muy deportista; y en estudios,
siempre fui regular, ni bueno, ni malo, del montón.
Después, en la universidad, me fue bien. Llegué
a sentir y gustar el estudio, unido al trabajo.
Un
hecho significativo en mi vida del colegio fue
el trato muy cercano con los profesores
jesuitas, que eran muchos; y poquísimos, los
profesores laicos. Muy especialmente, traté con
el que era mi espiritual y confesor, el P. Orlán;
y también, con el P. Polavieja. Ambos, eran
ancianos, santos y sabios, a los que veía muy
felices, y yo quería ser como ellos, y como
otros muchos jesuitas profesores de los que allí
había. Tuve contacto cercano con varios; y
algunos de ellos, vinieron después a trabajar
al Perú, como los padres: José Mª Cánovas
del Castillo, Jaime López Dóriga, José Mª
Guallart, José Mª Sáez de Ibarra, Estanislao
Ilundáin, Alfonso Arana... y otros jóvenes
"maestrillos", y buenos compañeros de
colegio que ingresaron a la Compañía, y
actualmente, trabajan en diversos lugares de
España, Japón, Perú...
Todo
ello contribuyó y mucho, a mi ingreso a la
Compañía de Jesús, el 11 de septiembre del año
1949, en el noviciado de Aranjuez, Madrid, hace
60 años.
Mi
Maestro de novicios fue el P. Carlos Mª Gómez
Martinho, que después vendría al Perú, como
Viceprovincial. Éramos 72 novicios escolares.
El mes de ejercicios espirituales fue la primera
y mayor experiencia espiritual, vivida hasta
entonces.
A
los diez meses de novicio, pidieron voluntarios
para venir al Perú. Yo me ofrecí; y el 8 de
Julio del año 1950, llegamos seis novicios a
Miraflores, Lima. Nos recibió como Maestro de
novicios, un conocido y amigo, el P. José Mª Cánovas
del Castillo, que había sido mí director en el
internado del colegio de Areneros. Después,
trabajó varios años aquí, en Tacna, en la
vicaria-parroquia de San Pedro. De los seis
novicios que llegamos, quedamos el P. Jesús
Valverde, que actualmente trabaja en Jaén; y
yo, aquí, en Tacna. El P. Francisco Voto,
maestrillo, falleció en un accidente de tránsito
por Camaná, Arequipa.
Antes
de hacer los votos del bienio, en los ejercicios
espirituales, decidí pasar de escolar a hermano
coadjutor. Creo que elegí bien, y no me
arrepiento. Lo volvería a hacer. El fin último
de nuestra vida es amar y servir a Dios y al prójimo.
Yeso, se puede hacer de muchas maneras. Yo elegí
mi servicio a la Iglesia, como hermano, en la
Compañía de Jesús. Posteriormente, hice mis
votos, y continué la etapa de formación.
En
el año de 1954, mi primer destino fue a la
Residencia de San Pedro, Lima, como secretario
del P. Viceprovincial, Carlos M3 Gómez
Martinho, que había sido mi Maestro de novicios
en España. Como primerizo, lo hice lo mejor
posible, pero un poco aburrido para mi
temperamento activo.
Del
año 1957 a 1984, mi destino fue al Colegio de
la Inmaculada, Lima. Pasé 28 años,
interrumpidos en diversos tiempos, por motivos
de estudios y formación: teología pastoral, y
psicopedagogí
a, en España. Educación -especialidad filosofía
y ciencias sociales- y Administració
n de la educación, en Lima. Tercera Probación,
en Cochabamba, Bolivia. Y años después, el
Curfopal, en Brasil.
El
colegio de la Inmaculada fue mi primera y gran
escuela pedagógica. Lentamente, fui aprendiendo
el arte de educar-educándome, al estilo, un
tanto exigente, de lo vivido en nuestros
colegios de entonces. Muchas cosas son buenas
para conservarlas; otras, cambian según los
tiempos. El "tanto cuanto" de la
pedagogía ignaciana, siempre será una buena
orientación a tener en cuenta. Diez años
estuve en la Colmena, y dieciocho, en
Monterrico. Pasé por diversas experiencias:
Recepción-porterí
a, jefe de empleados, profesor de primaria,
secundaria, tutor, prefecto de disciplina y
coordinador de estudios y actividades.
El
arte y la recreación, los deportes,
campamentos, paseos, excursiones.
.. han sido siempre, aspectos complementarios en
la formación general. A través de estas
excursiones, llegamos a conocer gran parte del
Perú. Recuerdo especialmente, una larga excursión,
con 2° y 3° de secundaria, recorriendo los
caminos del Perú profundo. En esa ocasión, nos
acompañó el P. Paco, aquí presente. El
recorrido fue: Lima, Huancayo, Ayacucho,
Andahuaylas, Abancay, Cuzco, Puno, Arequipa,
Ica, Pisco, Lima. Diecisiete días en un ómnibus
Barreiros, que en diversos sitios del recorrido
se malograba. ¡Qué buena lección, conociendo
y descubriendo el Perú profundo, siguiendo los
pasos del W Santos García, fundador de la
Academia de Geografía e Historia del Perú.
1985
a 1989, fui destinado al colegio San José de
Arequipa, como Subdirector y profesor de
secundaria. Fueron cuatro años que se pasaron rápido.
El ambiente, bueno; un colegio tradicional,
centenario, ambiente religioso que se respira en
Arequipa, con un alto nivel de estudios y buena
formación general. Son muchos los exalumnos que
nos honran con su testimonio de vida personal,
familiar y profesional.
En
ese tiempo, todavía me sentía joven, con
fuerzas y ánimo para organizar, tres años
consecutivos, la subida al volcán el Misti, con
las promociones de 5° de secundaria. Con gran
esfuerzo, fatiga y hasta con soroche,
conseguimos llegar hasta la cumbre. Una muy
buena experiencia cargada de emoción y
recuerdo, hasta ahora.
1989
al 2000, fui destinado a Jaén, al colegio San
Luis Gonzaga-Fe y Alegría-22, como director. Es
notorio, el alto nivel académico del personal
docente. La mayoría de los profesores han
obtenido segunda especializació
n, Diplomado, y/o Magíster en diversas
especialidades. De igual forma, los alumnos-as
sobresalen por su alto nivel de estudios y
formación. Son muchos los exalumnos-as
profesionales, formados en diversas
universidades del país, incluyendo a Tacna.
Fue
mi primera experiencia en Fe y Alegría, que duró
once años. Al principio, a pesar de llevar 32 años
trabajando en colegios, me chocó bastante. Pero
lo que cuesta, parece que se graba más, para
bien o para mal. En mi caso, fue para bien.
Hasta ahora, Jaén, y sobre todo, su gente, las
personas de esa comunidad educativa han sido y
son una parte importante de mi vida como
educador.
Del
2001 a la fecha, 2009, me destinaron a Tacna,
aquí, al CCRNA. Para mí, ha sido y es una
nueva experiencia, un tanto diferente a las demás.
Es una obra apostólica social, a favor de la
infancia y juventud más necesitada. Y desde
este año 2009, para tod@s, niñ@s desde los 9 años,
adolescentes, jóvenes y adultos, con el
programa de Educación básica Alternativa, EBA,
de 1.30 a 8.00 p.m., para los que no pueden
acceder a la educación regular, o les resulta
dificultoso o imposible por su trabajo, edad,
retraso escolar...
Las
áreas de atención son: educación, salud,
pastoral, albergue abierto-la Casita, defensoría,
voluntariado nacional y extranjero, y proyección
a la comunidad. Todo ello, englobado en dos ejes
transversales:
La formación integral, y
El
crecimiento y desarrollo humano-espiritual.
Es
un trabajo lento, a largo plazo. Uno quisiera
ver cambios y resultados más rápidos. Pero no
es así. Con todo, es notorio en general, y más
en el albergue-la Casita, el deseo de aprender y
seguir aprendiendo. Todo requiere su tiempo. Y
ese tiempo hay que darlo por justicia y caridad,
pensando que es el mismo Jesús a quien
atendemos. "Lo que hicieron por uno de
estos hermanos míos más pequeños, por mí lo
hicieron" Mt. 25.40.
Un
recuerdo muy especial a Jeff Thielman, fundador
de esta obra apostólica social, que pensó en
Uds., los de antes, los de ahora, y los que
vendrán.
Termino
dando muchas gracias a Dios y a la Virgen María,
hoy, su onomástico. A mis padres y familia, a
la Compañía de Jesús, a los compañeros-as de
trabajo, a los alumnos-as, amigos-as. No me he
sentido solo. De tod@s he aprendido y recibido
mucho. Y a Uds. aquí presentes, gracias por
compartir conmigo esta Eucaristía, que es una
acción de gracias de tanto bien recibido.
Pedro
Sáiz Sáiz, S.J.
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