SAN LUIS GONZAGA
Patrono de la Juventud
1568 - 1591

SAN LUIS GONZAGA, llamado el “ANGEL DE CASTIGLIONE”, fue un muchacho de inteligencia viva y abierta; carácter fogoso, obligado a vivir en medio del lujo y las riquezas porque estaba destinado a ser MARQUES DE CASTIGLIONE.

Crece en una sociedad frecuentemente alegre y corrompida, vacía, vanidosa y llena de intrigas; pero Luis se revela conscientemente contra ella y desde muy joven se consagra a Dios haciendo voto de castidad.  Antes de hacer algo siempre se preguntaba “¿Y ESTO QUE, PARA LA ETERNIDAD?”.

Bajo el cuidado de su madre a quien ama profundamente, responde a la voz del Señor y se ofrece, siendo muy joven a ser todo de Dios. No tolera ese mundo sutilmente vació y se enfrenta con él; su rebelión es la de quien desea seguir a Cristo incondicionalmente, acogiendo más la pobreza con Cristo pobre que la riqueza; prefiere las ofensas a los honores.

Manifiesta su pensamiento e intención a su madre, de ser Sacerdote, y tiene que soportar la oposición de su padre y de cuantos se unen a él, y afronta públicamente este mundo contra el cual se rebela.  Los hombres y las damas de la corte se ríen de él pero ¿qué importa? Lo que él quiere es estar con Cristo. Todo lo dicho nos hace comprender que Luis no es un pusilánime ni un tímido que huye de la vida y del mundo.

Durante su niñez, adolescencia y juventud, había demostrado tener éxito brillante en sus estudios y en la difícil practica de la Diplomacia.  Por esto su padre estaba orgulloso de él, veía en él un gran heredero.  El criterio último de Luis es LO QUE DIOS QUIERE y, una vez decidido, nada le hará desviarse: ni la ira de su padre, ni el pensamiento de tener que abandonar a su madre; no le importan los honores ni las riquezas; es por esto que escoge LA COMPAÑÍA DE JESÚS y entra en ella en 1587. TIENE SED DE SALIR DE SI PARA DARSE ENTERAMENTE A LOS OTROS.

Su espiritualidad está llena de servicio prestado por amor a los hombres, a los pobres y a los que sufren.
En los años de Noviciado y en el Colegio Romano, Luis se prepara para ser Sacerdote bajo la guía de SAN ROBERTO BELLARMINO.  Luis progresa rápidamente y comprende que el grano de trigo deber morir para llevar fruto abundante.

Animado por esta fe, Luis se ofrece con viril fortaleza y con un amor sin límites al servicio de los enfermos.  Cuando en 1591 la peste estalla en Roma, donde se encuentra como estudiante de Teología, se dedica a atender incansablemente a los pobres apestados, nada lo detiene; se les acerca, los cura, los lleva entre sus brazos.  Su preocupación es pensar siempre en Dios y dice:  “NO PENSAR EN DIOS EN TODO MOMENTO ME CAUSARIA MAS FATIGA”.  Luis contrae la terrible enfermedad contagiosa.  Muere después de un rápido y creciente debilitamiento orgánico el 21 de Junio de 1591 a los 23 años de edad.  Muere a causa de su entrega, de su caridad, empujado a responder a los gritos de dolor que le llegan de los sufrientes, es decir, del mismo CRISTO.

San Luis Gonzaga es uno de los grandes santos PATRONOS DE LA JUVENTUD.  El vivió aquellas palabras de Cristo: “ EN VERDAD LES DIGO QUE, CUANDO LO HICIERON CON ALGUNO DE ESTOS MAS PEQUEÑOS, QUE SON MIS HERMANOS, LO HICIERON CONMIGO” (Mt.25,40).