De:
José Valdez [mailto:valdezj@cosapidata.com.pe]
Enviado el: miércoles, 10 de febrero de 2010 06:27
p.m.
Para: administracion@asiaperu.com; Fernando Oliveri;
totero@ferreyros.com.pe
Asunto: [Spam 6.41] RV: Recuerdos de nuestros
profesoresRE: Nuestros difuntos de Enero
Les
reenvío algo que me salió del corazón.
Saludos, JFVC
Querido Rómulo:
Como no recordar a nuestros maestros. Si, yo los recuerdo y les
agradezco lo que hicieron por nosotros.
- El
P. Estanislao Ilundai, fue Rector
del Colegio cuando yo estaba en 4to de Media. Fue además
nuestro profesor de Física y Química y gran amigo de
llevarnos al Laboratorio de Química. Teníamos un libro de
Química de Puig. Recuerdo muy claramente sus clases de Física
en la cual decía que aquel que le explicara todas las
figuras del libro de FTD merecía sacarse 20 de nota. Era
persona suave y muy comprensiva con los que no sabían las
lecciones.
- El
P. Jesús Cánovas fue el alma
del Colegio de la Colmena por un buen tiempo. Fue Rector
primero y Padre Espiritual después. Me adhiero al hermoso
relato de Alberto Regal. Lo recuerdo llevándonos a visitar
al asilo de ancianos, o a la catequesis en Chacra Colorada.
También recuerdo que cuando dejo de ser Rector, se convirtió
en Padre Espiritual de Media. Tenía una pasión por la
Congregación Mariana; quería que todos fuéramos
congregantes. Era un gran entusiasta por las reparticiones
de premios: “Para mayor gloria de Dios, esplendor de las
ciencias, cutura de las letras, honrosa y duradera memorias
de los alumnos del Colegio de la Inmaculada se
proclama….” eran las palabras con las que se iniciaba la
repartición de premios de fin de año, después de oír esa
hermosa poesía de despedida:
“Dulcísimo
recuerdo de mi vida, bendice a los que vamos a partir ¡Oh
Virgen del Recuerdo dolorida, recibe tú mi adiós de despedida,
y acuérdate de mí…!
¡Lejos
de aquestos tutelares muros los compañeros de mi edad feliz, no
serán a tu amor jamás perjuros: conservarán sus corazones
puros; se acordarán de Ti!
Mas
siento al alejarme una agonía, cual no la suele el corazón
sentir… En palabras de niño, ¿quién confía? Temo… no sé
qué temo, Madre mía, por ellos y por mí.
Dicen
que el mundo es un jardín ameno, y que áspides oculta ese jardín…
que hay frutos dulces de mortal veneno; que el mar del mundo está
de escollos lleno… ¿Y por qué será así?
Dicen
que por el oro y los honores, hombres sin fe, de corazón ruin,
secan el manantial de sus amores y a su Dios y a su patria son
traidores… ¿Por qué será así?
Dicen
que de esta vida los abrojos quieren trocar en mundanal festín;
que ellos, ellos motivan tus enojos, y que ese llanto de tus
dulces ojos ¡lo causan ellos, sí!
Ellos
¡ingratos! de pesar te llenan ¿Seré yo también sordo a tu
gemir? ¡No…! Yo no quiero frutos que envenenan, no quiero
goces que a mi Madre apenan, ¡No quiero ser así!
En
los escollos de esta mar bravía yo no quiero sin gloria
sucumbir; yo no quiero que llores por mí un día, no quiero que
me llores Madre Mía… ¡No quiero ser así!
Y
mientras yo responda a tu reclamo, mientras me juzgue con tu
amor feliz, y ardiendo en este afecto en que me inflamo, te diga
muchas veces que te amo, ¿te olvidarás de mí?
¡Ah,
no, dulce recuerdo de mi vida! Siempre que luche en peligrosa
lid, siempre que llore mi alma dolorida, al recordar mi adiós
de despedida, ¡te acordarás de mí!
Y
en torno de amor y fe sincera, jamás sin tu recuerdo he de
vivir; tuya será mi lágrima postrera… ¡Hasta que muera,
Madre, hasta que muera me acordaré de Ti!
Tú
en pago, Madre, cuando llegue el plazo de alzar el vuelo al
celestial confín, estrechándome a ti en dulce abrazo, no me
apartes jamás de tu regazo, ¡no me apartes de ti! “
Cuando
terminé 5to de media el P. Cánovas me contrató para que enseñara
aritmética a 3º,5º y 6º de primaria. Además, que cuidara la
góndola que recogía a los alumnos que vivían lejos del
Colegio de la Colmena. Yo vivía en ese entonces en Miraflores.
El me preguntaba menudo que tal me iba. Mi trabajo era en las mañanas.
En la tarde corregía los ejercicios que les dejaba a mis
alumnos y además me preparaba ara entrar a la Escuela Nacional
de Ingenieros, hoy UNI.
- El
hermano Rafael Arándiga, nuestro
subprefecto en segundo de primaria, que era prácticamente
profesor de todo. Recuerdo como nos hacía competir al
dividir la clase en Roma y Cartago para ver cual de los dos
partidos sabía más. Así nos hizo aprender las provincias
de los departamentos del Perú, muchas poesías, y la gramática
del castellano. Lo más importante eran el sujeto y el
predicado, alrededor de lo cual emergían los artículos,
los adjetivos, los verbos, los adverbios, las preposiciones
y las conjunciones. En años posteriores pude comprender la
importancia de todo eso aprendido casi de paporreta en mis
primeros años del colegio. Pero el H. Arándiga era
multifacético: gran fotógrafo, animador de la banda de
guerra del colegio, e impulsor de los equipos de futbol y básquet.
Cuando estaba en 5to de media ganamos el Campeonato ínter
escolar de básquet. La mayoría de los triunfadores eran de
mi promoción. Recuerdo la devoción con que Arándiga los
hacía entrenar.
- El
Hermano Santos García a quien
cariñosamente lo llamábamos Pajarote, porque se decía
que por las noches volaba de su habitación a la torre del
reloj, para arreglarlo o poner bien la hora. Era un hombre
fantástico, enamorado del Perú y de su geografía. Fundó
y dirigió la Academia de Geografía e Historia. Tenía un
mapa en relieve del Perú. Organizaba eventos y viajes a
distintos lugares. Además dirigía el coro del Colegio. Era
subprefecto de 2do de media.
- El
Padre Luis Gamez, a quien cariñosamente
le llamábamos Padre Luchito. Era un especialista en
niños; era el Padre Espiritual de los más chiquitos. Yo
fui uno de ellos. Me preparó para mi 1ra Comunión. Tenía
caramelos para chicos y grandes. Su confesionario era muy
popular; tenía largas colas esperando. Tenía una capacidad
excepcional de recordar los nombres de los alumnos,
exalumnos y los padres de familia. Cuando mi promoción
cumplió Bodas de Oro preparamos un cuadro del P. Luchito,
pintado por un gran amigo de la promoción 1944, pero que
fue alumno de la Recoleta. El cuadro lo regalamos al
Colegio conjuntamente con una réplica de la espada de San
Ignacio.
- El
Padre Fernando Delgado Cross fue
toda una personalidad, ya que nos enseñó matemática. Era
un colorado muy simpático. Había sido legionario en el África
y nos contaba anécdotas de esos días.
- El
Hermano Felipe Sebastián,
Tesorero y Contador del Colegio y al mismo tiempo fue
nuestro subprefecto cuando mi promoción estuvo en 4to de
Media. Lo llamábamos cariñosamente Tantan. Era muy
tranquilo y muy comprensivo con nosotros.
- El
Padre Gonzalo Alcocer, nuestro
subprefecto en 3ro de Media. Era un gran profesor de
lenguaje.
- El
Padre Antonio Capel, era el
encargado del Coro de los niños y dirigía la Congregación
Mariana Menor. Recuerdo la gran cantidad de cantos que nos
enseño, que todavía tarareo
- El
Padre Gonzalo Puerta, otro
colorado que fue nuestro subprefecto en 4to de Primaria. Era
todavía maestrillo. Era muy afable con n nosotros. Después
fue misionero en la selva peruana.
- El
Hermano Manuel Hellín, nuestro
subprefecto en 3ro de Primaria. Era muy bueno con nosotros.
- El
Padre Pedro Cano, fue Prefecto
del Colegio durante un largo tiempo, pero siempre era
profesor de Historia Universal. El se denominaba asimismo el
gran dictador, porque le gustaba dictarnos párrafos
enteros. Tenía cara muy dura, que parecía molesto,
pero cuando lo tratabas era una maravilla. Era muy agudo.
- El
Hermano Madrazo, era el
Secretario del Colegio. Le decíamos cariñosamente el
loco, porque quería que todos nosotros se convirtieran
en Jesuitas.
- El
Padre Muñoz, nuestro profesor de
Filosofía y Psicología. De el, me acuerdo mucho de su
esfuerzo para que distinguiéramos lo importante de lo
secundario en nuestras lecturas, para poder hacer una buen síntesis.
Nos daba tareas para hacer cuadros sinópticos de los que leíamos.
- El
Hermano Lorenzo, que estaba a
cargo de la cocina, del que se decía que por las
noches rascaba el ladrillo del suelo del patio de los
de 2do y 3ro de Media, para dárnoslo como chocolate en el
estupendo desayuno que el Colegio nos daba a los que comulgábamos.
- El
Padre Ricardo Durand, maestrillo
entonces, que fue nuestro profesor de Zoología. Era
famoso por la disección de animales y por su espíritu
jocoso.
- El
Padre Tito Otero, maestrillo
entonces, que llegó a ser Prefecto del Colegio.
He
hecho esta reseña, querido Rómulo, porque guardo mucho cariño,
agradecimiento y respeto por nuestros queridos maestros.
Saludos, JFVC
De:
Noticias para los amigos [mailto:rfranco@pucp.edu.pe]
Enviado el: Sábado, 06 de Febrero de 2010 05:33 p.m.
Para: rfranco@pucp.edu.pe
Asunto: Nuestros difuntos de Enero
Lo
que hoy vivimos y somos como jesuitas o exalumnos, se lo debemos
a muchos sacerdotes y hermanos que nos formaron.
Creo que los recordamos poco, y no
sabemos mostrar nuestra gratitud, escribiendo sobre ellos y
tratando de seguir su ejemplo.
(Por eso trato de recordarlos en nuestras Noticias para los
Amigos, a veces escribiendo lo que recuerdo, o con la ayuda
de jesuitas y amigos. Pero mucho depende del momento y del
tiempo conque buenamente cuento. Espero que un día alquien con
más talento y tiempo escriba sobre ellos). Ahora me permito
enviarles una lista de quienes hemos recordado en Enero, ya que
ese mes mi aporte en las Noticias fue muy pobre e
irregular.
¡Son bienvenidas las colaboraciones!
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Recordando
nuestros difuntos de Enero
El 17 de enero de 1993 falleció en
Lima el Hno. Mario Bátiz Aresti.
El 19 de enero de 1992 falleció prematuramente en Lima, el
estudiante jesuita Adolfo López Sangama
El 20 de enero de 1972, falleció en Lima el P.
Estanislao Ilundain Arregui.
El 20 de enero de 1992, falleció en nuestra Enfermería de Fátima
el P. Pablo Menor Menor.
El 21 de enero del 2008 falleció el Hno. Iñaki Elorza
Oyarzabal, a los 95 años de edad, y 75 años de jesuita.
"Iñaki, con su vida nonagenaria nos ha enseñado que se
puede ser amoroso y tierno, atento y servicial, hermano y amigo
entrañable. Su testimonio de vida nos lleva a reconocer que
tuvo una vida plena y llena de gracias. Eso nos dice que también
a los noventa años se puede ser feliz haciendo felices a los
demás, cuando se lleva a Dios en el corazón", escribía
hace un año el Hno. Sixto Coronel.
El 22 de enero de 1979, falleció en Lima el P. Jesús Cánovas
Pujalte.
El
P. Jesús Cánovas fue durante muchos años el alma del
Colegio de la Inmaculada (La Colmena) por su genial creatividad
para fomentar el desarrollo musical, deportivo, teatral,
cultural en suma de los estudiantes. Toda una leyenda por la
manera como logró que los alumnos interiorizasen y practicasen
la puntualidad, el orden y limpieza de aulas y patios, el
absoluto silencio para el estudio, la competencia democrática
en los estudios al estilo de los clásicos institutos ingleses,
el recuerdo vivo del 'alma mater' en todos los exalumnos, la dinámica
de los paseos y campamentos con grupos organizados similares a
los scouts, pero sobre todo y sin duda el desarrollo de
actividades que quedaron para siempre en el colegio como la
Zarzuela como remate de la fiesta de clausura en diciembre y que
era un evento que 'sonaba' en la Lima de esos años.
En
los años 50 incorporó con un éxito que nunca se repitió a
exalumnos de Lima y de provincias y de los más distintos
colegios no jesuítas que buscaban cultivo de su vida espiritual
y campos de acción para encauzar sentimientos de solidaridad
frente a los pobres en épocas todavía pre-revolucionarias en
América Latina. Integrada a la 'congregación mariana' del
colegio, sobre todo los fines de semana, esta asociación
mariana de exalumnos pudo haber sido modelo de acción social de
años posteriores. Cánovas tuvo la suerte de contar con el
apoyo de colaboradores igualmente extraordinarios como por
ejemplo Durand, Tito Otero y Vargas Alzamora. Fue director
espiritual que orientó a un buen grupo de alumnos
vocacionalmente y dado que no todos perseveraban se preguntaba
en más de una oportunidad qué habría que hacer para
incorporarlos, como civiles, a los objetivos y empresas de la
Orden. Fue hombre marcado invitablemente por su tiempo, su época
y la historia de su tierra (trasladado como joven estudiante a
Alemania con motivo de la guerra civil española) y por eso en
muchas cosas extremadamente severo y europeizante. En el
confesionario -tan importante en la liturgia diaria del colegio
- optó, sin embargo, por la línea humana y de respeto que
limitaba con el silencio a ultranza de la otra gran figura de
esos años, Luchito Gámez. (Bernardo Regal Alberti)
El
23 de enero de 1974, falleció en Alcalá el Hno. Manuel Hellín
Sánchez. Fue del pequeño grupo fundador del Colegio San
Ignacio de Loyola de Piura, en 1959. Luego regresó al
Colegio de la Inmaculada, y posteriormente a su patria.
El 26 de enero de 1970 falleció en Murcia el P. Pedro Cano
Ortín.
El 27 de enero de 1976 falleció en Lima el P. Maximiliano Peña
Pérez.