UNOS
CORTITOS
Una pareja de ancianitos llega a un
restaurante. El viejecito llenaba a la
ancianita de atenciones, y se dirigía
a ella con palabras de inmenso
cariño:
- Ven, mi vida... Siéntate, mi
cielo... ¿Estás a gusto,
reina?... ¿Quieres pedir, ángel?"
El mesero observaba aquello y estaba
impresionado.
Poco después la viejecita se
levantó de la mesa para ir al baño.
El mesero, sin poder contenerse,
encara al ancianito y le
pregunta:
- Perdone usted la indiscreción: ¿Cuántos
años tienen ustedes de casados?
- Estamos celebrando 65 años de
matrimonio.
- Caramba, señor! -dice el mesero-
Estoy conmovido!
Sesenta y cinco años de
casados, y con cuánto amor le habla
usted a su esposa!:
'Mi vida'.. 'Mi
cielo'... 'Mi reina'... Mi
ángel'...
El viejecito le pide al mesero que se
acerque y con tenue voz responde:
Es que ya no me acuerdo como se llama.
Le
contaba un amigo a otro:
-Antes, todas las mujeres iban
detrás de mí.
-¿Y ahora por qué no?
-Es que ya no robo bolsos.
Estos
han atrapado a un tipo robando en
una tienda de ropa, y en la Corte
el juez le pregunta:
- Pero.. y no pensó en su mujer y
sus hijos???
y el ladrón le contesta:
- Sí, pero sólo tenían ropa de
caballeros.
Estos
eran 2 ladrones y 1 tonto que
estaban planeando escaparse de la
cárcel, la única forma era salir
por la noche, por el tejado dónde
había un guardián. Llegó la
noche y va el 1, se tropieza y
dice el guardián:
-¿Quién anda ahí?, Dice el ladrón:
-Miau miau miauu.
Va el 2 se tropieza y dice el
guardián:
-¿Quién anda ahí?, Dice el ladrón:
-Miau miau miauu.
Va el tonto, se tropieza y dice el
guardián:
-¿Quién anda ahí?, Dice el
tonto:
-Otro gatito.